Tu carta, en el móvil de cada mesa
Un QR en la mesa abre tu carta con sus alérgenos, también en inglés, sin app. Por 29 € al mes más IVA, sin permanencia.
Todo lo que hace
Repartido por dónde se usa, y todo en la misma cuota.
En la mesa, para tu cliente
Tu carta, en su móvil
Escanea el QR de la mesa y se abre en el navegador. Sin descargar nada ni registrarse.
Filtro de alergias
Marca lo que evita y la carta aparta los platos que lo llevan. Lo que tu cocina no ha confirmado va aparte y avisado, nunca como apto.
En inglés
Se abre sola en inglés en el móvil de un turista, y se cambia de idioma con un toque.
La ficha de cada plato
Al tocarlo, su foto en grande si la tiene, la descripción y los alérgenos escritos en palabras.
Tarjeta para el camarero
Quien tiene una alergia la enseña al pedir: sus alérgenos en grande y en el idioma de tu cocina.
Llamar al camarero y pedir la cuenta
Dos botones en la mesa que suenan en la pantalla de la barra. Solo salen mientras esa pantalla está abierta.
Letra grande y buscador
Tres tamaños de letra, colores oscuros cuando el móvil los usa, y un buscador que mira el nombre y la descripción de cada plato.
Trabaja con nosotros
Si buscas gente, tu carta enseña tu correo de candidaturas a quien ya come en tu casa. Sin guardar un solo currículum.
En la sala, para tu equipo
Pantalla de sala
Un móvil o una tablet en la barra avisa, con sonido, de qué mesa llama o pide la cuenta.
Sin cuentas para los camareros
Entran con un código de turno que cambia solo. Nadie a quien dar de alta ni de baja.
Platos agotados
Se marcan desde la sala o desde el panel y salen tachados en todas las mesas. Vuelven solos a la mañana siguiente.
Alérgenos a mano
Cualquier camarero ve en la pantalla de sala los alérgenos confirmados de cada plato, y cuáles falta confirmar en cocina.
Placas e impresos
La placa con QR de cada mesa, el cartel de alérgenos para la sala y una hoja que explica a tu equipo cómo va. Y carteles para la puerta y el escaparate, si los necesitas.
En el panel, para ti
Tu carta, cambiada al momento
Precios, platos, fotos y secciones desde el móvil. Nada se borra: un plato se archiva y vuelve cuando quieras.
El menú del día
Lo escribes por la mañana, un plato por línea, o repites el de ayer con un botón. El de ayer no se queda puesto.
Tu casa, con su cara
Tu nombre, tu foto, tus colores, el horario, la dirección y el enlace de reservas.
Registro de alérgenos
Tu cocina confirma los alérgenos de cada plato y queda escrito quién y cuándo, listo para imprimir si lo pide una inspección.
Tu equipo y tus locales
Tu encargado entra con su propia cuenta. Si llevas dos locales, pasas de uno a otro sin salir.
Buzón privado
Lo que un cliente te quiere contar a ti, y no a todo el mundo, te llega al panel.
En Google, y sin rastrear a nadie
Tu carta en Google
Una página pública con tus platos y tus precios que, si quieres, Google enseña a quien te busca.
Opiniones en Google
Un enlace a tu ficha y, al lado y con el mismo peso, el buzón privado. Nunca pedimos reseñas a nadie.
Sin rastreadores ni aviso de cookies
Tu carta no carga anuncios, píxeles ni analítica de otras empresas, y no pone un aviso delante de quien se acaba de sentar.
Cifras, no personas
Cada lunes, un correo con cuántas veces se abrió tu carta y se usó el filtro. Sin guardar la IP, el móvil ni nada que identifique a quien la leyó.
Míralo funcionando
Desde tu móvil, como lo ve quien se sienta a la mesa.
Demostración
La carta de demostración
Una carta de demostración para ver cómo funciona desde el móvil del cliente. Los platos son inventados.

Una carta real en marcha
Somió Park
Gijón · desde 1926 · 44 platos
Lo que su cocina aún no ha confirmado sale marcado como pendiente, nunca como apto.
Qué cuesta
29 €al mes por local, más IVA
Con el 21 % de IVA, 35,09 € al mes.
Condiciones del servicio: la baja, tus datos al irte y lo que responde cada uno.
Sin permanencia
Te das de baja cuando quieras, sin avisar con meses ni pagar por salir.
Alta y carta montada, gratis
Nos mandas tu carta y la montamos entera, con sus precios y los alérgenos propuestos.
Una sola cuota
Con todo lo de esta página. El cobro en la mesa, cuando se abra, será opcional.
Cómo se empieza
Nos mandas tu carta
Una foto del papel o el PDF que le das a la imprenta.
La montamos y la repasas
Con sus precios y los alérgenos propuestos plato a plato. Alguien de tu cocina los confirma con las etiquetas delante.
Pones las placas
El panel te da las de cada mesa listas para imprimir, y el cartel de alérgenos para la sala.
Próximamente
Cobrar en la mesa
Tu cliente pagará con el móvil, sin esperar al datáfono, y el dinero irá directo a tu cuenta. Está hecho y en pruebas; no entra en lo que contratas hoy.
Nada de comisión nuestra
Solo lo que cobra Stripe por procesar el pago, según su tarifa: 1,5 % + 0,25 € con una tarjeta europea normal, 2,8 % + 0,25 € con una premium o de empresa y hasta 3,15 % + 0,25 € con una de fuera del Espacio Económico Europeo.
Preguntas
¿Tengo que quitar la carta de papel?
No, y te recomendamos que la mantengas. Casi nueve de cada diez clientes la prefieren, y la normativa de alérgenos pide que el QR no sea la única vía. Onsite la acompaña, y el panel te imprime pegatinas con el QR para ponerlas en ella.
¿Quién mete mis platos la primera vez?
Nosotros. Nos mandas la carta que tengas, en papel o en PDF, y la montamos entera con sus precios. Después la cambias tú desde el móvil cuando quieras, sin llamar a nadie.
¿Y los alérgenos, quién los pone?
Te los proponemos al montar la carta, plato a plato. Los confirma alguien de tu cocina con las etiquetas delante, porque es quien responde de ellos, y queda escrito quién y cuándo. Mientras un plato no está confirmado, la carta lo dice y no lo presenta como apto.
¿Mis camareros necesitan una cuenta?
No. Entran en la pantalla de sala con un código de turno que cambia solo: ven las mesas que llaman, marcan lo que se acaba y consultan los alérgenos. Las cuentas son para quien cambia la carta.
¿Funciona con mi TPV?
No habla con tu TPV, y no le hace falta: la carta y los alérgenos no dependen de tu caja. Casi la mitad de los TPV en uso en España no tienen conexión, así que no te obliga a cambiar el tuyo.
¿Emite facturas?
No. Onsite no es un programa de facturación: las facturas las sigue haciendo tu caja, como hasta ahora.
¿Pedís reseñas a mis clientes?
Nunca. No hay ni un texto que pida, presione ni recompense una opinión. Hay un enlace neutro a tus opiniones públicas y, al lado y con el mismo peso, un buzón privado. Jamás se pregunta antes qué tal ha ido para decidir a quién se le enseña qué.
¿Qué datos recoge de mis clientes?
Ninguno que les identifique. No guardamos su IP, ni su modelo de móvil, ni un identificador de sesión: solo totales, como cuántas veces se abre la carta o se usa el filtro. Y la carta no carga publicidad ni analítica de otras empresas: lo impide el propio navegador, no la buena voluntad. Si alguien te escribe por el buzón y te deja su correo o su teléfono, te llega solo a ti y se borra a los doce meses.
¿Y si me quiero ir?
Te vas. No hay permanencia, no hay que avisar con meses y no se paga por salir. Antes de irte imprimes desde tu panel el registro de alérgenos: es tuyo y sirve igual en papel.
¿Toma reservas?
No: preferimos hacer bien pocas cosas. Si reservas por teléfono, tu carta lleva tu número. Si usas una página de reservas, tu carta lleva a ella y el panel te imprime una placa para la puerta con un QR que la abre.
Estás sentado en una mesa
Si el QR no lee, escribe el código
Son los ocho caracteres impresos debajo del QR de tu placa.
¿Lo quieres en tus mesas?
Cuéntanos qué restaurante llevas, en hola@onsiteapp.app o por teléfono. Son 29 € al mes más IVA, sin permanencia, y la carta te la montamos nosotros.
Acceso clientes
¿Ya trabajas con Onsite?
Entra en el panel de tu restaurante con tu correo: te llega un enlace y un código, sin contraseña que recordar.
¿Trabajas en sala? No necesitas cuenta: se entra desde la placa de cualquier mesa, con el código de turno. Cómo se abre.
Lo que tienes dentro
Lo que falta, calculado solo, y los primeros pasos.
Precios, platos, fotos y agotados, al momento.
Alérgenos y cuestionario de cocina
Tu cocina los firma, con nombre y fecha.
Placas, carteles y la hoja del personal, que imprimes tú.
Tu encargado, con cuenta; la sala, con código de turno.
Lo que te escriben desde las mesas.
El cobro en la mesa, opcional. Hoy, en pruebas.
El uso de tu carta y quién cambió qué.