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Para el dueño

Todo lo que se lleva desde el panel, en el orden en que se suele necesitar. El panel está en onsiteapp.app/entrar y funciona igual en el móvil que en el ordenador.

Entrar el primer día

Dónde onsiteapp.app/entrar

  1. Abre onsiteapp.app/entrar y escribe tu correo, el mismo con el que te dimos de alta. No hay contraseña que recordar. También llegas desde la portada de onsiteapp.app, con Acceso clientes, arriba a la derecha, y desde el pie de tu propia carta, con Acceso para el restaurante.
  2. Te llega un correo de Onsite con un enlace para entrar. Si la pantalla te enseña además un campo para el código, el correo trae también un código de 8 cifras: escríbelo ahí.
  3. Entras en el Resumen, que es la portada del panel.

Enlace o código: cuál usar

El enlace hay que abrirlo en el mismo móvil u ordenador donde lo pediste. El código sirve en cualquiera: es lo cómodo si lees el correo en el ordenador y quieres entrar desde el móvil. Los dos caducan en una hora y sirven una sola vez.

Si el correo no llega, dale un par de minutos y míralo en Promociones o en Spam; si está ahí, márcalo como «no es spam» y los siguientes llegarán bien. Pasado un minuto puedes pedir otro con Volver a enviar el correo. Si en diez minutos no está, llámanos al 608 027 571.

Si llevas más de un restaurante, arriba del panel, donde sale el nombre de la casa, hay un desplegable: eliges el restaurante y pulsas Cambiar. Todo lo que ves y cambias es siempre del que tengas elegido.

Para cerrar la sesión, Salir, arriba, junto a tu correo.

El Resumen y la puesta en marcha

Dónde Panel › Resumen

Es lo primero que ves al entrar, y está pensado para leerlo en un minuto.

  • Los primeros días, los primeros pasos: arriba del todo, en orden, los datos de tu casa, la carta y el menú del día, los alérgenos, las mesas y sus placas, tu equipo y los cobros, cada uno con su botón, con esta guía y con a quién llamar. Cada paso se marca solo cuando está hecho, y la lista desaparece cuando lo están todos los que el panel puede comprobar. Si ya no te hace falta antes, pulsa Ya no me hace falta, ocultar; se recupera con Ver otra vez los primeros pasos, al final del Resumen.
  • Arriba, los alérgenos: cuántos platos tienen los alérgenos confirmados por cocina y el botón Confirmar el siguiente, que te lleva directo al siguiente plato pendiente. Mientras quede alguna pregunta del cuestionario de cocina, el botón es Contestar el cuestionario, porque cada respuesta resuelve la misma duda en varios platos a la vez. Cómo se hace está en la guía Para la cocina.
  • La puesta en marcha: una lista que se calcula sola con lo que falta, y cada fila lleva a la pantalla donde se arregla. Te dice qué mesas no ha escaneado nadie nunca (casi siempre, una placa que no está puesta), si falta el enlace a tus opiniones en Google o los datos fiscales, si hay mensajes sin leer en el buzón, si la nota que tienes publicada lleva tiempo sin revisarse, qué hay hoy en la carta como menú y como «lo del día», y cómo están los cobros y el club. Cuando no queda nada pendiente, la lista se pliega.
  • El código de turno: seis letras y cifras que tu personal necesita para abrir la pantalla de sala. Lo ven el titular y el encargado, y se dicta al empezar el servicio: no se deja escrito, porque con él se puede quitar un plato de la carta. Más en la guía Para la sala.
  • Al pie, el enlace a tu carta pública.

Con la carta todavía vacía, el Resumen te propone el orden: primero la carta, después las mesas y después los alérgenos, que se confirman sobre platos que ya existen.

La carta del día a día

Dónde Panel › Carta

Es la pantalla para usar de pie, en la barra y con una mano. Aquí se cambia lo que cambia a menudo:

  • El precio. Escríbelo como lo dirías, 26,90 o 26, y pulsa Guardar: cambia en la carta de todas las mesas al momento. Si lo dejas vacío, el plato sale «Según mercado».
  • Se ha acabado. El plato sigue en la carta de todas las mesas, tachado y con «Hoy no disponible». Vuelve solo a las cinco de la mañana; si vuelve a haber antes, pulsa Volver a ponerlo.
  • Poner en lo del día. Lo sube a una sección «Hoy», arriba de la carta. También se quita solo a las cinco de la mañana: si mañana lo vuelve a haber, se vuelve a marcar.
  • La foto de cada plato, con Añadir foto o Cambiar foto (ver Fotos).

Tu personal también marca lo que se acaba desde su móvil, sin cuenta, con el código de turno (guía Para la sala). Y todo lo que se toca en el panel queda en el Registro: quién cambió qué y cuándo.

Crear, cambiar y ordenar platos

Dónde Panel › Carta › Editar la carta

El trabajo de sentarse un rato: crear secciones y platos, cambiarles el nombre o la descripción, ordenarlos y archivarlos.

  • Una carta se monta en dos pasos: primero las secciones (Entrantes, Arroces, Postres) con Crear sección, y después los platos de cada una con Añadir. Un plato solo necesita nombre y precio; la foto, el inglés y los alérgenos se añaden cuando quieras.
  • El orden se cambia con Subir y Bajar, plato a plato y sección a sección.
  • En inglés, debajo de cada plato: lo que lee un turista. Si lo dejas vacío, la carta en inglés enseña el nombre en castellano, que es mejor que una traducción que no corresponde. Y si cambias el castellano sin tocar el inglés, el inglés viejo se quita solo, para que no se quede describiendo otro plato.
  • Maridaje y variantes: con qué beberlo y los tamaños con su precio (media ración, copa, botella). Las variantes sí se pueden quitar.

Archivar no es borrar

Un plato archivado desaparece de la carta de todas las mesas y se queda guardado con sus alérgenos y con la firma de quien los revisó: esa ficha es la prueba, ante una inspección, de lo que se sirvió. Cuando vuelva la temporada, pulsas Devolver a la carta y no hay que volver a mirar nada. Con las secciones pasa lo mismo: se ocultan, no se borran.

Un plato nuevo nace sin alérgenos: la carta lo marca «por confirmar» hasta que alguien lo firme con las etiquetas delante. Es lo único que se puede decir con verdad hasta entonces.

Fotos

Dónde Panel › Carta, y Panel › La casa

  • De cada plato: en la Carta, Añadir foto. Hazla con el móvil, de pie, con la luz de una ventana y el plato sobre un mantel liso. No importa lo que pese: se reduce sola en tu móvil antes de subirse, y se prepara también una miniatura para que la carta cargue rápido.
  • En la carta sale pequeña, a la izquierda del nombre, y en grande al abrir la ficha del plato. Con fotos grandes en la lista habría que bajar el triple para recorrer la misma carta.
  • De la casa: en La casa van la foto de la casa, que es lo primero que se ve en la portada de tus mesas y en tu carta pública (apaisada, y que se entienda sin pie), y la tira de fotos que se pasa con el dedo, cada una con su pie. Quitar una foto la saca de la portada y la deja guardada.

Solo fotos del plato que sirves

Un plato sin foto se ve perfectamente. Es mejor no tener foto que tener una que no es el plato: el cliente la toma por lo que va a comer, en una carta que además le informa de alérgenos. Por eso no se usan fotos de banco ni imágenes generadas.

Los datos de la casa

Dónde Panel › La casa

Lo que tu restaurante cuenta de sí mismo, de arriba abajo:

  • Cómo se llama y qué es: nombre, desde qué año, el lema que sale bajo el nombre, ciudad y dirección.
  • La foto de la casa y la tira de fotos (ver Fotos).
  • Los colores: el papel, la tinta, el acento y el filete. Mientras eliges, una muestra enseña cómo queda y mide si se lee. Con colores que no se leen no se guarda: el nombre de un plato tiene que llegar al contraste mínimo de las pautas de accesibilidad.
  • Horario y aparcamiento: salen en una línea al pie de la carta y en la ficha que lee Google. Un día sin horas es un día cerrado.
  • Teléfono, redes y enlaces: se escriben como los dirías, 985 00 00 00 o micasa.com, y lo que dejes vacío no aparece. Van aquí el teléfono y cómo llegar, tu página de reservas, tu web y tu WhatsApp, tu ficha de Google y la de Tripadvisor, Instagram y Facebook, tu página de bodas y celebraciones y el correo para candidaturas, que en cada mesa sale como «Trabaja con nosotros».
  • La nota que ya tienes publicada en Google, TheFork o Tripadvisor: la copias tú, y la carta la enseña tal cual, con un enlace para comprobarla y el mes en que se copió. Vuelve a copiarla de vez en cuando.
  • Datos fiscales: razón social y NIF. Salen al pie de tu carta y solo los cambia el titular, porque son los datos de quien responde de lo que se cobra.
  • El símbolo del euro: con Quitar el € o Enseñar el € decides si los precios llevan el símbolo. Sin él se gasta algo más por persona, según un experimento de campo de Cornell. El precio es siempre el final, con IVA, y la carta lo dice una vez arriba.
  • El aviso de alérgenos: sale en la carta junto a «Tengo alergia» y al pie. La primera frase, que la carta informa de ingredientes y no garantiza que no haya contacto cruzado, la ponemos en todas las cartas y no se puede quitar. Detrás va la tuya, en castellano y en inglés, para lo que solo sabe tu cocina: «la freidora es la misma para todo», o como mínimo que avisen al personal.

El enlace de Google es el de tu ficha

En Google Maps abre tu ficha, toca Compartir y copia el enlace. El de «Pedir reseñas» no vale: abre el formulario de escribir una, y desde una mesa eso ya es pedirla. El panel no lo acepta.

Tu carta pública y la de papel

Dónde onsiteapp.app/r/tu-restaurante

Además de las mesas, tu carta tiene su propia página: la misma carta, para quien todavía no ha venido y está decidiendo dónde comer. Su enlace está al pie del Resumen. Google la puede encontrar cuando tu restaurante sale en el escaparate de Onsite, que es siempre con tu sí.

La carta de papel sale de ahí mismo. Ábrela en el ordenador e imprime desde el navegador: sale en A4, sin botones ni fotos, con los puntos entre el plato y el precio y sin partir una sección entre dos páginas. Como son los mismos datos, la carta de papel y la de las mesas no pueden ir cada una por su lado.

La carta de papel sigue en la mesa: Onsite la acompaña, no la sustituye. El panel te imprime también pegatinas con un QR para ponerlas en ella (ver Mesas, placas e impresos).

Mesas, placas e impresos

Dónde Panel › Mesas

  1. Da de alta las mesas en «Añadir mesas». Si tienes doce en el comedor, escribe «Comedor», pon 12 y créalas de golpe: se numeran solas, Comedor 1, Comedor 2… Cada mesa recibe su código, que es el que va en su placa.
  2. Ordénalas con las flechas, como las recorres en la sala: es el orden en que salen las placas, y así colocarlas es un paseo y no un juego de buscar códigos.
  3. Imprime las placas desde «Para imprimir». Las imprimes tú: en casa, en A4 y al 100 %, sin «ajustar a la página»; o eliges «Guardar como PDF» al imprimir y llevas ese PDF a una imprenta. Escanea una con el móvil antes de imprimir las demás: el QR tiene que medir 50 mm de lado.
  4. Pruébalas. En la lista, el código de cada mesa abre la carta tal como la ve un cliente sentado en ella.

Lo que se imprime desde aquí

  • Placas de las mesas, una por mesa activa, con su QR y el dominio impreso debajo.
  • Editor de impresos: la tarjeta para la carpeta de la cuenta (85 × 55 mm, una por mesa, lleva a «Opiniones»), la pegatina del escaparate (100 o 150 mm, lleva a tu carta), el posavasos redondo (Ø 90 o 100 mm) y la placa en 70 × 100 o 100 × 150 mm. Eliges la medida, los textos y si el logo va en el centro del QR, lo ves antes de imprimir y puedes guardar el diseño. Sale en A4 con marcas de corte o a su tamaño exacto para la imprenta.
  • Hoja para el personal, en A5 para la barra: cómo se abre la pantalla de sala, qué decir cuando un cliente pregunta por el QR y lo que nunca se dice de las opiniones.
  • Cartel de alérgenos y pegatinas: el aviso que la ley pide a la vista, y doce pegatinas de 5 × 5 cm para la carta de papel, con un QR al filtro de alergias.
  • Placa de puerta para reservar, si has puesto tu enlace de reservas en La casa.
  • Cartel de empleo para el escaparate, si has puesto el correo de candidaturas.

Todos llevan impreso el dominio onsiteapp.app, también los que acaban en otra web: así cualquiera puede comprobar a dónde lleva el QR antes de escanearlo.

En qué material

  • En papel, plastificado. Un QR de papel sin proteger se raya y se mancha hasta que deja de leerse.
  • Para algo que dure, en un taller: pizarra grabada con láser o PVC duro. En pizarra, pide el negativo: si no, el código sale claro sobre oscuro y muchos lectores no lo invierten.
  • Metacrilato y policarbonato, no. El alcohol con el que se limpian las mesas los agrieta, y un QR con el contraste roto deja de leerse.
  • Siempre oscuro sobre claro, nunca sobre una foto ni sobre la veta de la madera. Y de pie, en el centro de la mesa, junto al salero o el servilletero: tumbada se tapa con el primer plato.

Las mesas se desactivan, no se borran

El código de una mesa está impreso en su placa. Si se liberase y algún día le tocara a otra, esa placa llevaría al sitio equivocado sin que nadie la hubiera tocado. Desactivada, la placa deja de funcionar; si la mesa vuelve, como una terraza en verano, se reactiva y la misma placa sirve otra vez.

Si se rompe una placa suelta, puedes imprimir solo esa añadiendo su código al final de la dirección de las placas: /panel/mesas/placas?codes=CÓDIGO.

La pantalla de sala también se abre desde aquí, con su propio QR, y desde el pie de la carta de cualquier mesa, en Acceso para el restaurante: está explicado en la guía Para la sala.

Tu equipo: personas y papeles

Dónde Panel › Personas

En Onsite se entra de dos formas, y son distintas a propósito:

  • Con cuenta, para quien cambia cosas: tú y tu encargado. Entran en el panel con su correo.
  • Con el código de turno, sin cuenta, para la sala. La pantalla de sala hace todo lo del servicio, y no hay nada que dar de alta ni de baja cuando alguien entra a trabajar o se va.

Los tres papeles

  • Dueño: puede todo, y es el único que da o quita acceso, conecta los cobros y cambia los datos fiscales.
  • Encargado: cambia la carta, los precios y las mesas, y firma los alérgenos. No puede dar acceso a nadie.
  • Solo consulta: lo ve todo y no cambia nada.
  1. En Dar acceso a alguien, escribe su correo, elige encargado o solo consulta y pulsa Dar acceso.
  2. No hay que mandarle nada. Si todavía no tiene cuenta, entra solo la primera vez que pida su enlace en onsiteapp.app/entrar con ese mismo correo. Si ya la tenía (porque entró antes o trabaja en otro restaurante con Onsite), al entrar ve «Te han invitado a…» y elige Aceptar o Rechazar.
  3. La invitación caduca a los 14 días si no la usa, y antes puedes quitarla con Retirar. Si la rechaza, lo verás en la lista como «la ha rechazado». A quien ya tiene acceso le cambias el papel o se lo quitas con Quitar acceso, en la misma pantalla.

Antes de hacer a alguien encargado

Firmar un alérgeno es una afirmación con nombre y fecha que se enseña a una inspección, y hace falta tener delante la etiqueta del proveedor. Si tu encargado no va a mirar etiquetas, déjalo en solo consulta: podrá contestar a un cliente igual de bien, sin poder afirmar nada nuevo.

Si a alguien le sale «Tu cuenta no tiene restaurante» al entrar, es que su correo no está invitado, o que se invitó otra dirección: invítale con la misma con la que pide el enlace.

El buzón

Dónde Panel › Buzón

En la página que se abre al escanear la placa hay una fila Opiniones, con tu nota de Google si la tienes puesta. Al tocarla salen dos opciones del mismo tamaño: Opiniones en Google, que lleva a tu ficha, y Solo a nosotros, un buzón privado. Lo que se escribe en el buzón llega aquí y no se publica en ningún sitio: solo lo ven las cuentas de tu restaurante. La tarjeta para la cuenta del editor de impresos lleva a esa misma pantalla.

  • Los mensajes sin leer se cuentan en el menú del panel, junto a «Buzón».
  • Cada mensaje se puede Marcar leído, Archivar o Volver a sin leer.
  • Quien escribe puede poner una nota del 1 al 5, dentro del formulario y solo si quiere. Arriba ves la media de quien la puso. No se publica: es para que sepas qué gusta y qué no.
  • El correo o teléfono de contacto es opcional y se borra solo a los 12 meses. Si alguien te pide que borres lo que escribió, el titular tiene el botón Borrar: borra de verdad y no tiene vuelta atrás.

Las opiniones no se piden

Ni en la carta, ni de palabra, ni con nada a cambio. Google borra las opiniones conseguidas así y puede sancionar la ficha del restaurante. Lo que sí se puede hacer, y es lo que hace la carta, es dejar el enlace a la vista y sin empujar. Lo que se le dice al personal está en la guía Para la sala.

Contesta las opiniones de Google

Es lo que más mueve tu nota, y no roza la política de Google: contestar no es pedir. Medido en estudios con grupo de control, los negocios que responden suben de media 0,12 estrellas (0,19 los independientes) y reciben un 12 % más de opiniones. Y tres de cada cuatro no contestan ninguna.

Contéstalas desde tu Perfil de Empresa de Google (en Google Maps o en business.google.com), con tus palabras: una respuesta genérica se nota. A las malas, también, con calma y sin discutir; quien lee la respuesta es el siguiente cliente.

El registro y el correo de los lunes

Dónde Panel › Registro

  • Uso de la carta, esta semana frente a la anterior: aperturas desde la mesa, veces que se abrió la carta, usos del filtro de alergias, clics a las opiniones de Google, cambios de tamaño de letra y de idioma.
  • Solo se cuentan totales. De cómo usan tus clientes la carta no se guarda nada que los identifique, así que no hay «visitantes únicos» ni hace falta aviso de cookies. Y lo que hacéis tú y tu equipo en la carta no se suma: los números son de tus clientes.
  • Actividad del personal: quién cambió qué y cuándo. Del equipo sí queda constancia, porque tiene cuenta y lo sabe.

El correo de los lunes. Cada lunes a primera hora, el titular recibe «La semana de tu carta»: cuánto se ha usado, los mensajes del buzón y cuántos platos siguen sin confirmar, con el enlace a cada pantalla.

No lo confundas con el registro de alérgenos, el papel para una inspección: ese se imprime desde Alérgenos (guía Para la cocina).

Cobros desde la mesa

Dónde Panel › Cobros

Si la pantalla dice «Modo prueba» arriba

Es que Onsite todavía está terminando de abrir los cobros reales: las mesas no enseñan «Pagar» y no entra dinero de verdad. No hay nada que hacer hasta que ese aviso desaparezca. Si llegaste a conectar una cuenta en esa fase, era de prueba: el botón de abajo crea la definitiva, sin deshacer nada.

Tus clientes pagan la cuenta desde la mesa con su móvil, y el dinero va directo a la cuenta de tu restaurante. Onsite no lo toca y no se queda nada de ningún pago.

  • El cliente pulsa «Pagar», escribe el importe de su ticket y paga con tarjeta, Apple Pay o Google Pay, y con Bizum si lo tienes activado. Puede dividir la cuenta entre varios y dejar propina, con «Sin propina» marcada de entrada.
  • Lo procesa Stripe, con una cuenta a nombre de tu empresa: el contrato de cobros es entre tu restaurante y Stripe, y tienes su panel propio en dashboard.stripe.com.
  • El pago en la mesa no cierra el ticket de tu caja, porque Onsite no habla con tu TPV: el camarero lo cierra a mano, como un pago con tarjeta.

Lo que cuesta. Onsite, nada por cobro: va en la cuota. Stripe se queda su tarifa de cada pago y te lo ingresa ya descontado (comprobado el 28 de septiembre de 2026):

  • Tarjeta europea normal, o Bizum: 1,5 % + 0,25 €. En un ticket de 40 €, 0,85 €.
  • Tarjeta premium o de empresa europea: 2,8 % + 0,25 €. En un ticket de 40 €, 1,37 €.
  • Tarjeta de fuera del Espacio Económico Europeo: 3,15 % + 0,25 €. En un ticket de 40 €, 1,51 €.

Lo que tienes que tener a mano antes de empezar:

  • El CIF, la razón social y el domicilio fiscal de la empresa.
  • El DNI o NIE de quien la representa (el administrador) y de cada socio con más del 25 %.
  • El IBAN de la cuenta del restaurante, a nombre de la empresa: ahí llega el dinero.
  • Un teléfono de la empresa. El del restaurante sirve también como teléfono de atención al cliente.

La lista completa, con casillas, sale en Cobros con Ver la lista para imprimir: dásela a quien lleve los papeles, que no hace falta que tenga cuenta.

  1. Escribe la razón social y el CIF en La casa, en Datos fiscales. Así van ya rellenos al formulario de Stripe.
  2. En Cobros, pulsa Activar cobros en mis mesas. Solo lo ve el titular, porque decide a qué cuenta llega el dinero.
  3. En la web de Stripe, elige el correo y la contraseña de tu cuenta de Stripe y rellena la empresa, quien la representa, los socios de más del 25 % y el IBAN. Con los papeles delante son unos quince minutos, y se puede dejar a medias: el botón Continuar en Stripe te devuelve donde lo dejaste.
  4. Al volver, Cobros te dice en qué punto estás: lo que le falta a Stripe, que Stripe está comprobando tus datos (a veces minutos, a veces un par de días), o que tu cuenta está activa. «Pagar» aparece solo en todas tus mesas en cuanto Stripe lo aprueba.

Después del alta, Cobros te enseña lo que queda, y casi todo se hace una vez:

  • Bizum: se pide con el botón Pedir Bizum. Stripe lo revisa aparte y puede tardar unos días.
  • Apple Pay y Google Pay: nada que hacer, van con la tarjeta.
  • El justificante por correo: lo enciendes en tu panel de Stripe, en Configuración › Correos electrónicos de clientes › Pagos efectuados, y en Datos públicos pones el nombre legal, un correo de atención al cliente y la dirección de privacidad. Sin eso, el cliente paga igual pero no le llega nada al correo.
  • Un primer cobro de verdad: paga 1 € desde una mesa con tu tarjeta, comprueba que sale como «Cobrado» en Cobros y en la pantalla de sala, y devuélvelo desde tu panel de Stripe (Pagos › el pago › Devolver).
  • Cuándo llega el dinero: el primer ingreso en tu banco tarda de 7 a 14 días desde el primer cobro; después, unos 3 días hábiles.

En el día a día, la pantalla de sala avisa de cada pago con la mesa, el importe y la referencia: el camarero lo compara con el ticket, lo cierra en caja y toca «Hecho» (guía Para la sala). Un pago con «Importe distinto» no cuenta como cobrado hasta que alguien lo mire. Cada mes, Cobros te da la hoja de pagos para la gestoría, con la propina aparte.

Onsite no emite facturas a tus clientes: si alguien la pide, se la hace tu caja.

El club

Dónde Panel › La casa, al final

Si tu casa tiene preparado un club, una cartilla de sellos con un premio al completarla, sale al final de La casa con sus condiciones: la recompensa, cuántos sellos, qué días y cuándo caduca la cartilla.

  • Lo enciende solo el titular, porque al encenderlo se compromete con cada cliente que sella. Desde ese momento las mesas lo enseñan y el personal sella con un código que le sale en la pantalla de sala.
  • Lo apagan el titular o el encargado. Apagarlo no borra ninguna cartilla: si se vuelve a encender, cada cliente sigue por donde iba.
  • Nunca con alcohol, y nunca por opinar. La ley de Asturias prohíbe regalar consumiciones alcohólicas, y Onsite no deja encender un club que lo haga, esté donde esté el restaurante. Y no hay sellos a cambio de opiniones: sería pagar por ellas.
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