Para la sala
La pantalla de sala es una página que se abre en el móvil de cada camarero o en la tablet de la barra. No hace falta cuenta ni contraseña: solo el código de turno que dicta el encargado.
Abrir la pantalla de sala
Dónde La hoja del personal, o Panel › Mesas › Pantalla de sala
- Con la cámara del móvil, escanea el QR de la hoja del personal que está en la barra. El encargado también lo tiene en el panel, en Mesas, con su enlace. Y si no tienes la hoja a mano, escanea la placa de cualquier mesa, baja al pie de la página y pulsa Acceso para el restaurante y después Abrir la pantalla de sala.
- Escribe el código de turno y pulsa Entrar.
- En el menú del navegador, Añadir a pantalla de inicio: queda como una app y la próxima vez se abre de un toque.
La pantalla es la misma para todos y sirve para todas las mesas, aunque su dirección lleve el código de una de ellas.
El código de turno
Son seis letras y cifras. Te lo dicta el encargado al empezar el servicio, que lo ve en el Resumen del panel, y vale para todo el turno: al menos cuatro horas.
- No se apunta en ningún sitio. Con él se quita un plato de la carta de todas las mesas: un papel pegado en la barra lo lee cualquiera.
- Se queda guardado en tu móvil, así que al volver a abrir la pantalla no hay que teclearlo mientras siga valiendo.
- Cuando caduca, la pantalla lo dice y te pide el nuevo: pídeselo al encargado.
- Si desactivan la mesa desde la que abriste la pantalla mientras la tienes abierta, te lo dice y te manda a otra mesa: el código sigue valiendo, lo que hay que cambiar es la dirección.
- Si al abrirla sale «Esta página no está disponible», es lo mismo: esa dirección es de una mesa desactivada o que ya no existe, y esa página es la de los clientes. Ábrela desde otra mesa, o pide al encargado el enlace, que está en el panel, en Mesas. Si venías del QR de la hoja del personal, que la vuelva a imprimir.
Sonido y pantalla encendida
- Toca la pantalla una vez al abrirla. El navegador no deja sonar nada hasta que alguien la toca. Con Probar oyes cómo suena.
- Con el Sonido encendido pita con cada llamada o pago nuevo, y vibra si el móvil lo permite (los iPhone no vibran desde una web). Apagado, solo vibra.
- Pantalla encendida, para la tablet de la barra enchufada: con la pantalla apagada no llegan los avisos. En el móvil de un camarero, mejor sin ella, que gasta batería.
Si se va la conexión, una franja lo dice arriba y la pantalla sigue intentándolo sola, sin vaciar lo que ya tenías delante.
Llamadas y cuentas
En la página que se abre al escanear la placa, el cliente tiene dos botones: Llamar al camarero y Pedir la cuenta. Cuando pulsa uno, en tu pantalla sale «Una mesa te llama», con la mesa y lo que pide, y suena.
- Ve a la mesa.
- Toca Atendida, para que el resto del equipo vea que ya está.
Los botones dependen de que la pantalla esté abierta
Las mesas solo enseñan esos dos botones mientras alguien tiene abierta la pantalla de sala; unos minutos después de cerrarla, desaparecen. Así nadie llama a una sala que no escucha. Si el turno quiere recibir llamadas, que alguien la tenga abierta.
Si tu restaurante tiene encendido el pago desde la mesa, aquí salen también los pagos, con la mesa, el importe y la referencia: Cobrado, ciérralo en caja. Compara el importe con el ticket, ciérralo en tu caja a mano como un pago con tarjeta (Onsite no habla con el TPV) y toca Hecho. Uno que dice Importe distinto no está cobrado: avisa al encargado.
Se acabó
- Busca el plato en la lista (desde diez platos hay un buscador, que mira también la sección: «postre» te da los postres).
- Toca Se acabó. En la carta de todas las mesas sale tachado y con «Hoy no disponible», al momento.
Vuelve solo a las cinco de la mañana. Si vuelve a haber antes, toca Ya hay. Mirar los alérgenos de un plato no cambia nada: lo único que lo quita de la carta es ese botón.
Alérgenos: cómo contestar
Debajo de cada plato de la lista pone qué lleva:
- Los alérgenos que contiene y, en cursiva, las trazas.
- «Sin alérgenos de declaración obligatoria», si la cocina lo ha comprobado y no lleva ninguno de los catorce.
- «Sin confirmar · pregunta en cocina», si nadie lo ha firmado todavía.
Nunca «no lleva» de memoria
Si pone «Sin confirmar», se pregunta en cocina antes de contestar. Y aunque esté confirmado, lo que dice es qué lleva el plato: no garantiza que no haya contacto cruzado. Con una alergia seria, se habla con cocina.
Si un cliente te enseña en su móvil una tarjeta grande que dice Alergia con lo que evita, la ha sacado del filtro de alergias de la carta para enseñártela, en el idioma de la casa aunque él lea la carta en inglés. Confírmalo con cocina antes de servir, también el contacto cruzado.
Con el cliente: el QR
Si un cliente pregunta para qué es el QR de la mesa:
Si tienes alguna alergia o la prefieres en inglés, está en el QR; la carta de papel es igual.
No hace falta explicar más ni insistir: la carta de papel sigue siendo la carta. El QR abre la carta en su propio móvil, sin instalar nada y sin registrarse, con el filtro de alergias y en inglés si su móvil está en inglés.
Opiniones en Google: lo que no se hace nunca
- Pedir una opinión o una reseña, ni de palabra ni señalando la placa.«¿Nos pones una reseña en Google?» · «Ahí en la placa podéis opinar.»
- Pedir que te nombren en una opinión.«Pon que te atendió Lucía.»
- Ofrecer algo a cambio: ni un café, ni un descuento, ni un sello del club.
- Dejar tu móvil o la tablet del local para que el cliente escriba.
- Preguntar «¿qué tal todo?» para decidir a quién se le enseña el enlace.
Si un cliente pregunta dónde dejar su opinión, se le dice dónde está: al pie de la página que se abre con el QR. Contestar no es pedir.
Por qué
Google borra las opiniones conseguidas así, puede sancionar la ficha del restaurante, y las que quedan dejan de valer para quien las lee.